Fermín Iturri se cuelga la medalla de plata como analista de vídeos con la selección española de balonmano

Entrenador del equipo de 1ª Nacional de Helvetia Anaitasuna, afirma que el combinado nacional jugó a un nivel muy alto

El navarro Fermín Iturri, de 26 años, llegó a vestir la camiseta del primer equipo de Helvetia Anaitasuna durante varias temporadas, pero llegó un momento en el que decidió dar el salto hacia la parte principal del banquillo, para liderar a los conjuntos como entrenador. Pocos años después, acaba de regresar a Pamplona con una medalla colgada del cuello, la de plata conseguida por la selección española de balonmano en el XV Campeonato Europeo de Balonmano Masculino, celebrado en Hungría y Eslovaquia entre el 13 y el 30 de enero. Dentro del combinado nacional, formó parte del staff técnico como analista de vídeos.

Su andadura con la selección comenzó con una convocatoria para acudir a unas jornadas de tecnificación deportiva con las categorías inferiores de la Real Federación Española de Balonmano. “Esa fue mi primera toma de contacto -cuenta Iturri-. A raíz de eso, el seleccionador Jordi Ribera me llamó para estar con ellos en la preparación de los Juegos Olímpicos de Tokio como analista, echándoles una mano. Desde ese momento, ha estado contando conmigo tanto para las jornadas de tecnificación como para apoyar a la selección absoluta”.

Su trabajo como analista de vídeos consiste en la recogida y toma de datos en los entrenamientos (grabarlos para, después, sacar datos del entrenamiento y realizar montajes de vídeos con los que resaltar diferentes aspectos que puedan ser interesantes), así como analizar los partidos de los rivales, preparando cortes, e incluso los jugados por ellos mismos, en visionados posteriores. Y también, mediante una aplicación, sacar estadísticas durante los partidos, para poder comentarlas durante los descansos y tener la opción de variar el juego en las segundas mitades. “Por suerte, aquí en Anaitasuna trabajamos con el mismo programa que utiliza la federación, por lo que ya había metido unas cuantas horas y sabía cómo funcionaba”, apunta.

Según su opinión, se trata de una labor muy satisfactoria: “Éramos un staff de varias personas en el que cada una, dentro de nuestro aportado, intentábamos hacerlo lo mejor posible para que pudiera funcionar a la perfección el día a día y para que los jugadores solo se tuvieran que centrar en jugar”. Iturri reconoce que se ha sentido muy arropado por los demás integrantes del cuerpo técnico y por los jugadores. “En todo momento se ha valorado mi trabajo. Y, además, como fuimos avanzando durante el torneo y pudimos conseguir una medalla, la satisfacción con la que vuelves aun es mayor“, añade.

UN ÉXITO IMPORTANTE

Desde luego, la final perdida ante Suecia por 26-27 y esa última jugada, con un penalti en contra a falta de tres segundos, marcaron las horas posteriores al término del campeonato, pero Iturri considera que, una vez que han pasado ya los días, la medalla de plata “sabe a mucho, porque tiene mucho trabajo detrás”. “Fueron muchos los días que estuvimos concentrados y trabajando para hacer un buen torneo, y sí que es verdad que, cuando terminó la final, nos quedamos un poco chafados, porque estuvimos muy cerca de haber podido conseguir ganar el oro, pero, conforme va pasando el tiempo, nos damos cuenta de que fue un éxito muy importante“, resalta.

Sobre la actuación de la selección, valora que ha sido una participación muy positiva, ya que “ha habido ciertos puestos en los que han ido entrando jugadores nuevos, para los que era su primera competición, y estos han dado un nivel muy alto”. “Si algo se pudiera destacar es el grupo. El grupo que forman es muy fuerte, muy unido; siempre estamos juntos, te integran de una forma muy fácil, y eso también se ve después en la pista”, subraya. También confiesa que, como jugador, era muy utópico tener posibilidades de ganar una medalla, algo que tampoco nunca se hubiera imaginado conseguir como técnico o como miembro del staff de la selección.

Decidido a seguir avanzando en su carrera como entrenador, aunque sin ponerse metas ni objetivos a largo plazo, manifiesta que quiere continuar disfrutando de su equipo de 1ª Nacional en Anaitasuna: “Tengo la suerte de estar en un gran club; a nivel de base y de cómo se está trabajando, probablemente sea uno de los mejores de España, por toda la estructura que se está montando. Por eso, estoy muy contento de poder estar aquí”.

X